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¿PADRES PRIMERIZOS?

Hoy nos hemos querido dirigir sobre todo a aquellos que acaban de ser padres o que pronto pasarán a serlo, con estos 10 consejos para padres primerizos que les ayudarán a sobrevivir al primer mes del bebé:

1.EL BEBÉ SABE QUE ES LO QUE NECESITA

Los padres primerizos son un imán para los consejos. Los pidas o no, los recibirás, y curiosamente parece que todos saben más sobre nuestro bebé que nosotros mismos, así que nos van a aconsejar de todas partes, y lo que es peor, nos van a dar consejos contradictorios.

Es por eso que lo mejor es escucharlos y guardarlos por si en algún momento consideras oportuno llevarlos a cabo, teniendo claro que la persona que mejor sabe lo que necesita el bebé, es el bebé: si llora, la cosa va mal; si no llora, la cosa va bien.

2. DISFRÚTALO TANTO COMO QUIERAS

Cuando anuncias el embarazo la gente se emociona porque vas a tener un bebé al que dar mucho amor, y del que recibir mucho amor también.

Todos están muy impacientes e ilusionados hasta el momento en el que nace. Entonces empiezan los problemas: ya no hay que darle tanto cariño, “es mejor que no lo cargues demasiado”, “es bueno que llore un poco”, y un montón de frases similares que no tienen ningún sentido.

Cárgalo tanto como quieras, esté llorando o no, porque los hijos se tienen para quererles mucho, muchísimo, y disfrutar con ellos y de ellos.

3. TENLO TODO BIEN PREPARADO ANTES DE CADA ACTIVIDAD

En el primer mes vale la pena detenerse a hacer una prospección mental del que será el momento, para tenerlo todo preparado de antemano.

Por ejemplo, si lo tienes en un cambiador, que no tengas que darle la espalda ni un momento para coger algo que te falta (y si es así, es mejor coger al niño y buscarlo con él en brazos); si lo vas a bañar, que no te des cuenta una vez está en el agua de que te falta algo, o cuando lo sacas, que tienes que vestirlo con cierta premura para que no pase frío.

4. LÁVATE LAS MANOS SIEMPRE ANTES DE TOMARLO

Sí, aunque eres su padre y asumas que estás completamente sano, da igual, toda persona que vaya a tomar al bebé tiene que lavarse las manos antes de hacerlo, sobre todo si viene de la calle. En las manos viajan gérmenes y patógenos de un lado a otro.

5. ES MEJOR VISITAR QUE TE VISITEN

En realidad depende de la manera de actuar de los familiares y amigos. Si son de esas parejas con un entorno directo de meterse en todo, incluso cuando no los has invitado, puede ser mejor que se ofrezcan ustedes mismos a ir a verlos cuando consideren que sea el momento, a esperar a que ellos vengan.

Lo digo porque si ustedes van a visitar, podrán irse cuando lo deseen. Pero si los vienen a visitar, es más complicado echar a la gente de casa (y si no lo consigues, las noches con el bebé pueden ser horribles: de llantos y despertares continuos, como reflejo de sus días).

6. SAL UN RATO A LA CALLE CADA DÍA

Aunque tengas de todo por hacer, tranquilos, no son los únicos: todos hemos pasado por eso y aunque parezca mentira, romper con el ambiente, el entorno y la casa, ayuda.

Salir a pasear, tomar aire, que le dé el aire al bebé, hablar de cosas que no sean el bebé, o del bebé, pero hablar; relacionarse, observar a la gente, apreciar el exterior, aunque sea por unos minutos

7.DÉJALE CLARO CUÁNDO ES DE DÍA Y CUÁNDO ES DE NOCHE

Se podría decir que la mayoría de bebés nacen con el sueño cambiado, y es que tienden a repetir fuera los patrones que seguían dentro: por el día muy tranquilos, con el vaivén de los movimientos de mamá, y por la noche ‘fiesta’, aprovechando que está quieta.

Pues bien, para ir modificando esto, poco a poco, se aconseja que por el día haya luz suficiente y el ruido habitual, y al atardecer ir dejando que la casa oscurezca a medida que se oculta el sol, utilizando luces muy tenues y ayudando al bebé a dormir cuando haga indicios de que tiene sueño (el primer mes es difícil ver esto, pero cuando sea más mayor este consejo les irá bien para que no se les pase y luego sea mucho más difícil dormirlo).

8. LA CASA PUEDE ESPERAR

Si el recoger la casa, hacer la comida, doblar la ropa, etc., te está robando horas de sueño y te hace acumular más cansancio aún, déjalo un poco de lado.

Puedes pedir a la familia que les traiga comida, comprarla hecha e incluso comer con platos y cubiertos desechables. Lo primero son ustedes y el bebé, y el descanso es importante: que una cosa es dormir poco y otra tener alucinaciones o quedarte dormido en el baño.

9. LO QUE LLEVES DE ROPA Y UNA PRENDA MÁS

Ten cuidado al ponerle ropa: no lo abrigues demasiado. Es suficiente vestirlo igual que vas tú y si acaso añadir una prenda más, porque tú caminas y sufres calor, pero él no.

Para saber qué tal va de temperatura, hay que tocarle la espalda: las manos casi siempre estarán relativamente frías.

 

10. RELÁJATE Y DISFRUTA

Bueno, es una manera de hablar: no hay muchos padres que se relajen cuando son padres, porque apenas hay tiempo de ello y porque todo parece sumamente importante. Pero sí se puede hacer mentalmente si intentas darle menos vueltas a todo y si empiezas a dudar menos de tu capacidad como padre.

Fíjate en tu bebé: está creciendo, está aprendiendo, está cambiando con ustedes; se están adaptando mutuamente a la nueva situación, y lo están haciendo posible: papá y mamá.

Así que tan mal no lo estás haciendo si lo que haces, lo llevas a cabo desde el corazón, y escuchando al bebé en todo momento para saber si vas bien o no.

Disfruta de tu bebé, disfruta de tu paternidad, sé feliz. Siendo tú feliz, serán más felices ustedes, y será también más feliz el bebé.

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